Vol.1 Abrimos una casa rural en Miyama, Kioto

Ha hecho bastante calor este verano. ¿Cómo estáis? Mi nombre es Toru y vine a Japón a vivir con mi esposa Tina, de Barcelona.

 

Vivimos en Miyama, un pueblo escondido en las montañas de Kioto.

 

Quizás algunos de vosotros lo conoceréis. Sí! Miyama es famoso por su «Kayabuki no Sato» (pueblo de casas tradicionales con techo de paja). Es cerca de aquí donde decidimos renovar una casa tradicional, también con techo de paja, y convertirla en un alojamiento rural. 

 

Viví en Barcelona con Tina durante más de 15 años. Los dos hemos viajado por todo el mundo como fotógrafos y, durante los últimos años, hemos viajado muy a menudo a Japón. Mientras fotografiábamos todos los rincones de Japón, incluyendo lugares donde los japoneses apenas viajan, nos encontramos con esta antigua casa de más de 110 años en Miyama, Kioto. 

 

En Japón a menudo se dice que el destino te llevará a encontrar tu casa o apartamento. Yo no creía en absoluto en este dicho popular. Pero ahora, después de encontrar esta casa creo que es cierto, estábamos destinados a vivir en esta casa. No es solo que tuviéramos suerte de haber conocido esta casa, sino que hubo misteriosas coincidencias. Esta es una larga historia, así que la guardaré para otra ocasión. Sea como sea, predestinados o no, llegamos a Miyama desde Barcelona. 

 

Como sabéis, Miyama es una zona muy rural, y bastante aislada. No hay tienda de 24 horas. (¡En Japón es casi imposible no ver tiendas de conveniencia incluso en las zonas rurales!) No hay supermercado. McDonald’s? ¡Ni en broma! El único banco que había cerró su oficina en Miyama a los pocos días de llegar nosotros. Así que básicamente no hay nada. 

 

Sin embargo, un hermoso río atraviesa nuestro pueblo. Un arroyo fluye incansable delante de casa. El agua extraída directamente de la montaña brota del grifo de nuestro jardín. Las montañas que tenemos frente a nosotros son profundas. Siempre que llueve, es como si nos encontráramos inmersos en un paisaje de una pintura de tinta china. Cuando cesa la lluvia, una agradable brisa atraviesa el valle. Por la noche, innumerables estrellas inundan el cielo.

 

Eso es todo. El lugar ideal que buscábamos. 

 

Decidimos renovar esta antigua casa tradicional con techo de paja y abrir una casa rural. Esta casa la hemos diseñado, concebido y en parte rehabilitado codo a codo entre los dos. Aunque contratamos a carpinteros profesionales, hicimos muchas cosas nosotros mismos. Rascamos la pintura de las paredes y los pilares exteriores y lo pintamos todo de nuevo. Rehicimos la fuente donde llega el agua de montaña con azulejos catalanes que trajimos de Barcelona. Reparamos y pulimos todos los muebles, ventanas y puertas de papel. Nos llevó más de medio año restaurarlo. ¡A estas alturas, los dos trabajamos como si fuéramos carpinteros profesionales! 🙂 En realidad, un pintor profesional nos dijo «¡Vosotros ya no sois aficionados!» 

 

Pensamos que nos llevaría una eternidad, pero finalmente logramos abrir la casa rural este verano. Nos preocupamos todos los días por si vendrán clientes o no. Así que … ¡ven a visitarnos! Te trataremos de maravilla. En este video blog, te presentaremos nuestra vida y nuestra casa rural. ¡Diviértete y siéntete como en casa!


¡Hasta luego!

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